El proceso (…) me ayudó primero a entender que antes de ser un colaborador, somos un ser humano con fortalezas y debilidades, pero que con tener un plan claro de cómo gestionar los retos que se nos presenten (…), podemos superarlos. Logré trazar una hoja de ruta de cómo mejorar mi relación interpersonal con diferentes colaboradores con diferentes maneras de pensar y liderar, logré potenciar la habilidad de ser adaptable a los diferentes cambios que las organizaciones puedan tener, para ser un influenciador de cambio positivo. (…) El éxito de estos procesos, a mi criterio, es tener esa guía, por lo cual Talento Corporativo es una excelente opción para nuestro desarrollo.